martes, 7 de abril de 2009

Conexiones cerebrales

Era un adicto a la lectura. Libros o artículos que se ponía a su alcance los devoraba con deleite. Con sus amigos bromeaba diciendo que tenia el disco duro lleno y tendría que, para seguir almacenado información, desfracmentarlo o ampliar los temas de los que pasaba de largo. Actualmente lo hacía con los toros, el famoseo y Felipe González. Conversando con él aprendías diez formas para adelgazar, tomabas partido por los Sudistas en la Guerra Civil Americana o te hacía renegar del comunismo detallando los crímenes de Stalin. Seguramente tenía una cultura superior a muchos universitarios y sin embargo era sólo un obrero, circunstancia que, pedantemente, achacaba a sus malas conexiones cerebrales que le impedían aplicar sus conocimientos a sus ocupaciones.
Una noche sí que funcionaron y de que manera: se despertó sudando y con la boca seca. Se mezcló en su cabeza, junto con las palabras del nuevo Papa de Roma, admitiendo la legalidad del aborto como un derecho de la mujer, por encima de la vida del feto, su recomendación de usar el preservativo en las relaciones sexuales fuera del matrimonio, aplaudidas con entusiasmo por las gentes progresistas, con las palabras del Apocalipsis de S. Juan referidas a las profecías sobre el Anticristo y la Bestia “ También se le dio boca que hablaba arrogancias y blasfemias, y se le dio autoridad para actuar por cuarenta y dos meses Y abrió su boca para blasfemar contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo y de los que habitan en el cielo.
Se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación.”
Miró por la ventana y casi amanecía. Se dispuso a escuchar las noticias mientras se afeitaba, pero, sobresaltado por la agitada voz de la locutora, contempló paralizado en el espejo su sangre roja sobre la espuma blanca: Un enorme meteorito se acercaba a la Tierra. Las cifras sobre la velocidad , la distancia o el tamaño no le importaron, sólo una: cuarenta y dos meses

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