miércoles, 23 de abril de 2008

TRAS EL PARTIDO


Mientras tomaba la última cerveza, con el colega al que había acompañado tras el partido, no quitaba los ojos de una señora que estaba al final de la barra. La verdad es que estaba bien, qué digo, estaba estupenda, y con asombro noté que ella también me miraba. El colega se fue y yo me quedé para ver qué pasaba y, más asombroso aún, la estupenda señora se me acercó pidiéndome fuego. Si le hubiera dado fuego con un mechero de oro no me habría salido tan caro. Entrar en detalles no viene a cuento, no tengo experiencia en ligues, a decir verdad era la primera vez que iba a engañar a mi mujer; seguro que dije muchas tonterías y no me daba cuenta en ese momento de que era ella la que guiaba los acontecimientos. En fin, que nos fuimos a su casa y me acosté con ella, tampoco fue como para tirar cohetes, pero nos separamos con su promesa de que la próxima vez me llevaría al paraíso. Donde me llevó fue a un delirio cuando se presentó con unas fotos, muy malas por cierto, en las que estábamos juntos en la cama. Pedía por ellas 3.000 euros o dárselas gratis a mi mujer. Tirando de tarjeta me hice con ellas aliviado de no verla más. Pero otra vez guiaba los acontecimientos y se presentó en mi taller de reparación de autos con su maromo exigiendo 5.000 euros por los negativos. La situación no era para tomársela a broma. Si cedía, seguro que no me iban a dejar nunca en paz y me estarían chantajeando toda la vida .Les pedí unos días para reunir el dinero. Me dieron cuatro horas, las justas para ir al banco y arreglarles el coche con el que se iban de escapada a Cantabria, con mi dinero por supuesto. Un nudo en el estómago me impedía pensar : andaba como borracho, no entre en la comisará por vergüenza y regrese al taller donde les esperé con el dinero que di a cambio de nada-que las fotos te las hicimos con una cámara digital gilipollas- me dijo el maromo, mientras arrancaba a todo gas.
Ese domingo por la tarde no fui al fútbol, esperé al telediario y a las cifras semanales de accidentes de tráfico. Siguiendo el ritmo descendente de este año habían sido menos que el mismo domingo del año pasado pero aun eran muchos y entre ellos destacaba la muerte de una pareja en una carretera del norte por causas desconocidas. Decidido: después del partido cambiaré de bar.

lunes, 7 de abril de 2008

EL AGITADOR


El aspecto del preso, casi vestido de andrajos y famélico, daba pena, en contraste con el aspecto elegante de la figura que estaba junto al ventanal de la estancia. Este hizo una leve señal al alguacil que le acompañaba para que les dejara solos. Miró con indiferencia unos papeles y comenzó a hablarle :
-Sé que conoces bien La Mancha porque estás casado allí y tienes una casa. También que llevas mucho tiempo de aquí para allá con no muy buenos oficios y compañías que te han conducido a este lugar, por lo que desconoces lo que está pasando ahora. Hay un perturbado que está soliviantando a la gente con actos que van contra la ley de Dios y de Nuestro Señor el Rey. Se cree por encima de Ellos. La Santa Hermandad no tardará en dar con él y encerrarle de por vida. Tiene sus escondites en las ventas del camino y los bosque frondosos. Ha liberado a presos que les llevaban a galeras, anima a los criados a exigir mejoras a sus amos e incluso a rebelarse contra ellos, pide que el gobierno de los pueblos lo ejerzan los mismos aldeanos , ridiculiza a la Iglesia y ensalza a las prostitutas equiparándolas a la aristocracia. Como puedes deducir, si estas ideas siguen difundiéndose es el fin de España y de la religión católica. Tengo el mandato de un ilustre miembro de la nobleza para otorgarte la libertad a cambio de que combatas a este peligroso agitador.
-Agradezco a su Señoría la confianza que pone en mí, -contestó el preso-pero desde que combatí a los turcos en Lepanto mi brazo izquierdo es inútil para luchar con la espada.
-No es con la espada con la que tienes que luchar sino con la pluma. Deja de escribir poesía y entremeses y dedica todo tu empeño en escribir un panfleto que denigre al agitador para que sus próximas apariciones sean motivos de chanza y su detención no cause alarma entre el pueblo.
Por la cabeza del preso pasaron mil ideas, la mejor de ellas era la de recobrar la libertad, firmó el papel que le extendió el hombre elegante mientras se imaginaba un lugar de La Mancha que conocía bien.