martes, 26 de febrero de 2008

CERCANO Y FAMILIAR

-¿Cuanto vale una vida humana?
La pregunta me la dirigía el hombre elegantemente trajeado, que estaba junto a mi, acodado en la barra del bar del aeropuerto de Barajas, con un vaso de whisky en la mano.
-No es la vida lo que tiene precio, es la muerte...se respondía a si mismo, con la voz que delata al que a tomado mas de un trago.
Me revolví inquieto en mi taburete, no tenía ganas de aguantar una charla de borracho pero este lugar era excelente pues dominaba la puerta por donde debería entrar el cliente con el que tenía una cita de negocios, a si que me mantuve allí y seguí escuchando.
-En algunas regiones del norte de África y de Oriente Próximo, el negocio de matar hombres o mujeres es tan rentable como antaño el tráfico de esclavos. He visto pueblos ardiendo mas allá de la región de Kn...
Dijo un nombre que no entendí y por un momento pensé que se creía el androide de "Blade Runner" y me recitaría el monólogo final.
-Desde el gobernador hasta el ultimo policía, están implicados en el fomento de comunidades radicales islámicas,- continuó con el mismo tono de voz,- y de estas reclutan los futuros mártires entre los mas pobres. Les suministran armas y explosivos, les entrenan, les señalan los objetivos para que atenten y luego los detienen, torturan matan y otra vez a empezar. Todo el dinero que mueve el terrorismo, la droga, el trafico de armas y el dinero del atiterrorismo occidental pasa por sus manos.
Volvió a llenarse el vaso, le dio otro largo trago y continuó hablando cada vez menos ininteligible. Mi cliente entraba en ese momento y me senté en una mesa con el. Fue un tarde mala para mis negocios. No podía centrarme en ventas y pedidos. De reojo miraba al borracho y su relato resonaba en mi cabeza. Era tan atrozmente cercano y familiar.

No hay comentarios: